UNA RADIGRAFIA A LA MUJER

10/01/2005

AMOR EN MIGAJAS


Ya me siento cansada de estos síntomas que presento cada vez que me encuentro expuesta a una larga soltería, a un largo tiempo de soledad. Es como si estos acontecimientos taladraran mi cabeza y dejara graves daños de autoestima y de dignidad.

Sacando la cuenta llevo varios meses sin compromiso alguno y me he dado cuenta, de que cada vez que esto pasa, sufro de una rara enfermedad llamada “Buscando el amor en migajas”, es como si el conformismo y la desesperación se hicieran una sola, y te dejaran totalmente vulnerable a cualquier contacto de tipo cercano con el sexo opuesto.
Para darse cuenta sólo hay que revisar episodios pasados y caer en vergüenza (como en estado de alarma) por lo que una es capaz de hacer, pensar y sentir por esta rara enfermedad cuando ataca.

Cuando una se encuentra tanto tiempo sin acción alguna, cualquier tipo de contacto directo o INDIRECTO (como es en la mayoría de las veces) caes por cualquier tontera, creando de eso una realidad que sabemos perfectamente que es ficticia y que no tiene ni bases ni argumentos.
Y no es algo que suceda sólo en la mujer soltera si no en todas aquellas que sientan carencia de amor o cariño en sus vidas, y digamos que nos son pocas ya que el tener compañía al lado no es aval de que tu vida se encuentre de la mano con el amor, o la satisfacción de este.

Si nos encontramos cercanas a cualquier tipo de sujetos y por esas casualidades de la vida se producen unas miradas por aquí unas miradas cómplices por allá, ya estamos enamoradas del sujeto que ni siquiera sabemos como se llama, pero que importa, mostró, según nosotras, “interés”. Es como que por cualquier persona que te demuestre un mínimo e indirecto interés caemos rendidamente, entrando a un conformismo total y a una capacidad de selección nula.
Luego ves a un hombre que te sonríe de forma demasiado tierna o pícaramente y ya estas enamorada de nuevo, te hablan 3 palabras de cortesía y crees que andan detrás tuyo... es como si todo pudiera ser, todo es una posibilidad, una opción, que podría dar frutos y satisfacer estos vacíos casi patéticos que llenamos con acciones como estas.
Pensamos de todo, sentimos de todo y lo peor....... hacemos de todo.
Luego de ya hecho todo revisamos las cuentas y vemos lo caro o embarazoso que resultó en su finalidad.

Mendigar el amor en simples palabras, buscar el amor en migajas; es como si cualquier pedacito que nos tiran alimenta nuestras expectativas que son más que nada ficticias a raíz de que no sabemos diferenciar entre algo real y algo creado, por el tiempo que llevamos sugestionándonos con el futuro amor que vendrá, pero que como vemos que no llega lo vemos por todos lados.

¿Donde queda esa dignidad que predicamos con bombos y platillos, de que si estamos solas es porque queremos, porque estamos disfrutando nuestra libertad, porque aun no ha llegado ningún hombre que llene nuestras expectativas?.....¿pueden creerlo? ¿“qué llene nuestras expectativas”?, o sea ¡de que estamos hablando! si en la realidad andamos babosas por el primero que se despide de manera más cercana o nos habla un poco más que los otros.
Eso si, nuestra capacidad de mantener la imagen es lo único que NO afecta esta enfermedad, porque aunque se caiga el mundo o desaparezcan los hombres de la faz de la tierra nosotras seguiremos diciendo (nótese) que ASÍ nos encontramos mejor, que realmente nuestra autosuficiencia se explaya de mejor manera etc.... cuando por detrás andamos desesperada por un mínimo roce en la mano o en la mejilla por los susodichos por decir lo menos.
Si sólo en verdad pudiéramos mantenernos como decimos, firmes, sin caer en tentación, aun cuando sabemos que no son para nosotras, pero esto de captar las migajas de amor en tiempos de hambruna es casi imposible...ya que por más ayuno que hagas en algún momento te dará hambre y lamentablemente tendrás que comer.

9/28/2005

AQUELLA MALDITA TELEVISIÓN


No ha pasado ni unos minutos desde que termine de ver esa película, que admito es un poco ñoña para mi edad, pero a veces el alma de niño te gana y decides ver.
Y con cada imagen, en especial con el final (que obviamente fue feliz), me di cuenta del gran daño que ha provocado en mi vida la televisión.
Me detengo a pensar en eso, en el daño que desde niña me causo la televisión y a su vez también los libros.

Es cosa de ponerse a pensar en mis pocos años de existencia y ya estaba siendo bombardeada de mentiras…….y no digo esto por despecho si no por una realidad existente.

Bombardeada de series, dibujos animados, comerciales, cuentos, novelas y programas de todo tipo, donde todo se estereotipa (no pongo el pasado de “aba” en esa palabra porque hasta el día de hoy se hace).
Donde mis héroes salvaban el mundo, siempre ganaban los buenos, siempre las parejas se quedaban juntas, el amor todo lo cubría con su manto rosado o color cristal y las pastillas siempre lograban adelgazar a la señora de 50 años que realmente ya no tenia por donde.
Crecí en medio de que la realidad era esa, que la verdad era de un sólo modo, que lo correcto se hacia sólo de una manera, que el amor se da de una sola forma y que había una sola vía para llegar a la felicidad y a desenvolverse como persona.

Extraño fue eso, que la sociedad me entregara a través de diferentes medios esa forma de vida, de cómo construir las cosas y que a la hora de querer llevarla a cabo esta misma sociedad me abofeteara la cara (si no es que te escupe) mostrándome que las cosas no son así.
Realmente ahora entiendo el porque de las crisis existenciales, de porque a una edad promedio, tirando más para cuando uno esta en plan de cimentar un criterio, se da esto de las crisis existenciales, si con esta desorientación dentro de los conceptos, entre que te hacen creer que son, pero realmente no son, ¿a quien no le entra la crisis y se pregunta que cresta vino a hacer acá?

Valientes los que logramos salir de eso, aunque siempre nos quedara la duda de porque tanta mentira al principio. Y tenemos que caernos una y otra vez hasta pelarnos las rodillas para entender que las cosas no son como nos las contaron, que el amor no es como en los libros, que los cuerpos no son como los de la tele, que la felicidad no se logra con la casa de tres pisos, el auto del año y el perro labrador que juega cerca de la pequeña reja de madera blanca (que ojo, en tres días los ladrones se pasaran cagados de la risa por ella)

Quizás debamos ser más inteligentes y a la hora que nosotros, afectados realmente por esta generación de la televisión chatarra, prohibamos a nuestro hijos a ver televisión y a leer libros que no sean de autores soñadores (es decir, no los dejaremos leer ni una porquería) y simplemente debamos encerrarlos a jugar con lego (porque es el único juego que te abre la mente…..dicen por ahí los libros de psicología) y cuando tengan la edad relativamente necesaria para soportar cosas, tirarlos a esta boca de lobo que es la sociedad para que se vayan construyendo de una ese cuero de chancho que es tan importante portar para seguir con el ritmo de vida exigido y puedan ver como son las cosas en realidad

Porque uno, para los hijos, siempre desea las mejores cosas, desea que sean mejores que uno, por eso yo desearía que mis hijos pudieran ver lo que tanto me cuesta ver a mí, esa realidad que se me entremezcla con la fantasía que pensé era “realidad” y se me cuela en la vida.

Porque no puedo tener una maldita relación amorosa decente porque creo que voy a ser tratada como en los cuentos, y que a pesar de las derrotas el final siempre va a ser “feliz”…..CRASO ERROR.

Que el envoltorio no importa, lo que importa es lo de adentro……CRASO ERROR
Que la felicidad viene en paquetes pequeño…CRASO ERROR… (Por eso crearon las tarjetas de crédito para poder compra la felicidad en paquetes grandes y pagarla en “cómodas” cuotas)
Y cuantos mitos más que mi “amiga” televisión y mis “amigos” los libros me enseñaron desde que era un maldito disco duro en blanco y alcance a grabar…..lamentable que estos vengan de fábrica y no se puedan resetear ni formatear.

Sólo puedo decir una cosa más……nunca más veo una película para niños, esas cosas siempre tienen buen final (y me baja toda la rabia)…..debería haberme ubicado y a ver visto alguna serie de intriga donde el final es un poco más cercano a lo que somos…..nunca sabremos como vamos a terminar.

9/27/2005

MATAHARIES V/S PENÉLOPES

Mataharis en público, Penélopes a puertas cerradas, es así de simple, no hay más lógica que eso, cualquier chapa feminista que nos coloquemos al hombre desaparece instantáneamente al cruzar el umbral de nuestros cuartos.
¿Dónde queda eso de que? “¡Si me hace esto, lo corto de una!” o “Si no llama, chao con él”, cuando en realidad todas tenemos una Penélope empedernida que en vez de dedicarse a tejer se dedica a fumar para pasar la larga espera.
Cuantas veces he escuchado incluso de mi propia boca esa infaltable frase de que si “si no tiene o no me entrega lo que yo ando buscando entonces “chao, muchas gracias”, cuando llevar en actos concretos ese “chao muchas gracias” es mas difícil de lo imaginado.
Somos mucho ruido pocas nueces, ya que decir frente a un público expectante, el cual aplaude esa visión radical que tienes ante los hombres es diferente a tener como publico uno de los mas críticos y exigentes jurados……el corazón, único personaje al cual no le podemos mentir, engañar o decorar los panoramas con palabras bonitas.
En fin, el hecho que nos proyectemos como que nosotras armamos y desarmamos a nuestra pinta me suena casi como una fantasía utópica de la realidad ya que cada vez que nos encontramos con la situación clave para demostrar este supuesto poder, actuamos totalmente contrarias a nuestras palabras. Es cosa de poner el caso de cada vez que nos enamoramos de personajes que nos hacen sufrir o simplemente jamás fueron para nosotras, en ellos deberíamos demostrar esa larga palabrería que damos cada vez que nos juntamos con amigos o amigas, pero en vez de actuar al pie de la letra, actuamos al pie del corazón , creyendo que con el tiempo y paciencia podremos revertir cualquier situación que nos juegue en contra, porque sin importar nuestro pensamiento feminista que haba mucho y actúa poco, somos realmente almas ingenuas que creen en el cambio, valiéndose fielmente de él para entablar una relación, siendo este nuestro principal y mayor error en el amor.
Porque hay una grandísima y simple regla que hoy en día parecemos desconocer “el amor no trata de cambiar a la gente si no de amar a la gente tal como es”. Seguir esto al pie de la letra haría que muchas mujeres, donde me incluyo (porque no renegare mis desastres amorosos por tratar de cambiar a las personas), evitaría inmensos dolores, penas, rabias y despechos.
El amor trata de muchas y pocas cosas a la vez, entre esto esta simple frase ya antes escrita, donde podemos darnos cuenta que a la hora de pensar en el amor no debemos buscarlos en personas donde sabemos que tendremos que desgastar arduas horas de trabajo por intentar cambios que lo mas seguro no se producirán.
Porque aunque nos duela y se nos abra el alma, tenemos que estar concientes de aquello, y cuando veamos las primeras señales en nuestras “parejas” de que hay que entrar a cambiar, simplemente desistir, ya que eso nos dice que no era la persona para nosotras, gran dilema para las mujeres, ya que siempre creemos que quienes nos gustan son los indicados, las personas de tu vida, y sólo se trata de ser realistas y ver que nos equivocamos, que hay personas que no son para nosotras aunque se nos parta el corazón de amor, ya que cuando se echa mano al cambio, la relación morirá o se perderá, sólo logramos aplazar una agonía que es meramente desgastadota y desgarradora.Quizás nos haría bien tomar un poquito más en serio esa Matahari que representamos en público y llevarla realmente a los actos, ya que esa Penélope secreta en ciertas ocasiones puede realmente llevarnos a tejer eternas ilusiones que cada día debemos deshacer para resguardar a alguien que lamentablemente al contrario de la historia no regresará por nosotras.

 
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