AMOR EN MIGAJAS

Ya me siento cansada de estos síntomas que presento cada vez que me encuentro expuesta a una larga soltería, a un largo tiempo de soledad. Es como si estos acontecimientos taladraran mi cabeza y dejara graves daños de autoestima y de dignidad.
Sacando la cuenta llevo varios meses sin compromiso alguno y me he dado cuenta, de que cada vez que esto pasa, sufro de una rara enfermedad llamada “Buscando el amor en migajas”, es como si el conformismo y la desesperación se hicieran una sola, y te dejaran totalmente vulnerable a cualquier contacto de tipo cercano con el sexo opuesto.
Para darse cuenta sólo hay que revisar episodios pasados y caer en vergüenza (como en estado de alarma) por lo que una es capaz de hacer, pensar y sentir por esta rara enfermedad cuando ataca.
Cuando una se encuentra tanto tiempo sin acción alguna, cualquier tipo de contacto directo o INDIRECTO (como es en la mayoría de las veces) caes por cualquier tontera, creando de eso una realidad que sabemos perfectamente que es ficticia y que no tiene ni bases ni argumentos.
Y no es algo que suceda sólo en la mujer soltera si no en todas aquellas que sientan carencia de amor o cariño en sus vidas, y digamos que nos son pocas ya que el tener compañía al lado no es aval de que tu vida se encuentre de la mano con el amor, o la satisfacción de este.
Si nos encontramos cercanas a cualquier tipo de sujetos y por esas casualidades de la vida se producen unas miradas por aquí unas miradas cómplices por allá, ya estamos enamoradas del sujeto que ni siquiera sabemos como se llama, pero que importa, mostró, según nosotras, “interés”. Es como que por cualquier persona que te demuestre un mínimo e indirecto interés caemos rendidamente, entrando a un conformismo total y a una capacidad de selección nula.
Luego ves a un hombre que te sonríe de forma demasiado tierna o pícaramente y ya estas enamorada de nuevo, te hablan 3 palabras de cortesía y crees que andan detrás tuyo... es como si todo pudiera ser, todo es una posibilidad, una opción, que podría dar frutos y satisfacer estos vacíos casi patéticos que llenamos con acciones como estas.
Pensamos de todo, sentimos de todo y lo peor....... hacemos de todo.
Luego de ya hecho todo revisamos las cuentas y vemos lo caro o embarazoso que resultó en su finalidad.
Mendigar el amor en simples palabras, buscar el amor en migajas; es como si cualquier pedacito que nos tiran alimenta nuestras expectativas que son más que nada ficticias a raíz de que no sabemos diferenciar entre algo real y algo creado, por el tiempo que llevamos sugestionándonos con el futuro amor que vendrá, pero que como vemos que no llega lo vemos por todos lados.
¿Donde queda esa dignidad que predicamos con bombos y platillos, de que si estamos solas es porque queremos, porque estamos disfrutando nuestra libertad, porque aun no ha llegado ningún hombre que llene nuestras expectativas?.....¿pueden creerlo? ¿“qué llene nuestras expectativas”?, o sea ¡de que estamos hablando! si en la realidad andamos babosas por el primero que se despide de manera más cercana o nos habla un poco más que los otros.
Eso si, nuestra capacidad de mantener la imagen es lo único que NO afecta esta enfermedad, porque aunque se caiga el mundo o desaparezcan los hombres de la faz de la tierra nosotras seguiremos diciendo (nótese) que ASÍ nos encontramos mejor, que realmente nuestra autosuficiencia se explaya de mejor manera etc.... cuando por detrás andamos desesperada por un mínimo roce en la mano o en la mejilla por los susodichos por decir lo menos.
Si sólo en verdad pudiéramos mantenernos como decimos, firmes, sin caer en tentación, aun cuando sabemos que no son para nosotras, pero esto de captar las migajas de amor en tiempos de hambruna es casi imposible...ya que por más ayuno que hagas en algún momento te dará hambre y lamentablemente tendrás que comer.

2 Comments:
claro ke me ha pasado, me senti identificada con cada palabra, pero finalmente se reacciona. nada es tan patetico como se ve, solo es cosa de mirarse en el espejo y darte cuenta del potencial ke estas desperdiciando por conformarte con cosas como las ke se nombran aki.
de todas formas, encuentro genial el relato, sobretodo para akellas ke estan pasando por ese momento.
12:33 p. m.
Bueno, amor en migajas, yo lo conocía como morfinitas, que es cuando "enganchas con alguien" y éste cada cierto tiempo aparece para darte un calmante, una morfina, que al final no es sino una migaja de... ¿amor? ha ha. Ni siquiera nos quedda claro. Y frente a las preguntas de "¿Por qué tan sola?" Bueno, pero no es que no haya, sino que a medida qeu uno crece, se va dando cuenta que uno no se adapta, más bien encaja. Y eso, eso sí que es difícil. ¿Qué importa si te dan una migaja? Al menos, si estás clara que es una migaja, te entretendrás, puede que hasta lo pases bien y sacies tu hambre sin que los remordimientos te ataquen. Y el resto, bueno, a esperar.
Saludos
Handy
2:33 p. m.
Publicar un comentario
<< Home