MUJERES: ¿ESTAMOS EN PECADO?

“Estas en pecado”, escuché en una conversación, donde dos mujeres hablaban. Una se le quedo mirando fijo, con un semblante triste, como cuando te han dicho una ofensa y en realidad no eres culpable. Y me di cuenta que esta mujer no entendía, el valor y propósito de esa frase.
Se cuenta, que “estar en pecado” es estar obstaculizando el destino de una persona por involucrarse en él y cambiarlo una y otra vez por creer que así es mejor.
Aquella mujer que estaba siendo acusada de estar en pecado, y en realidad lo estaba, de forma inocente e inconciente, ya que se había encargado de transformar a un hombre y edificar su destino de forma correcta.
Hizo de él un hombre de bien, lo ayudo en todos sus problemas y construyo con él un proyecto de vida que hoy en día la limitaba y acorralaba, causándole dolor.
Porque el no dejarlo enfrentarse a lo que estaba destinado a vivir, sea cual sea el resultado, dolor, pobreza, martirio, etc. Estaba haciendo de él un hombre egoísta, acostumbrado a que otros resolvieran sus problemas porque sentía que era la obligación del resto, y que cada vez que estas personas o ella no hicieran eso, serian las culpables de su dolor.
Porque las mujeres somos unas constantes almas bondadosas queriendo ayudar aquel hombre perdido, y con el cual terminamos dando vuelta la tortilla y quedamos sufriendo nosotras.
Y pensé, cuantas veces he estado yo así, “viviendo en pecado”, conociendo hombres llenos de problemas que sólo logran sacar de mi aquella “Teresa de Calcuta innata” que busca ayudarlos a retomar el rumbo, en hacer de ellos una persona feliz, sin importar los problemas, porque el amor todo lo logra, todo lo cambia y todo lo puede….
Y la verdad que no es así. Y el amor tiene una limitante….. El destino.
Aquella misericordia profunda que nos inunda en hacer de nuestros hombres seres magníficos, en realidad, estamos haciendo un mal, ya que estamos evitando que ellos se enfrente a su destino, a sus problemas y a sus responsabilidades como persona.
Por querer ser un bastón, terminamos siendo el serrucho que los deja cojos.
Porque amor no significa tomar sus problemas y hacerlos tuyos, no significa pasarla mal, no significa ser la mártir para que el final sea “triple feliz”, Amar significa conocer a la persona indicada que te dé de la misma forma que tú lo estas haciendo, ni más ni menos, es pasarla bien juntos (porque de eso se trata, nunca lo contrario y como recomendación, cuando sienta los síntomas de que esta pasándola mal, aborte misión)
Es ser recíprocos y apoyarse, pero no tomar decisiones por que aquel ser, que se ve perdido por la vida.
Debemos aprender a controlar aquel sentimiento maternal que nos inunda cuando los vemos sufrir, porque si debe ser así, que sufran, es necesario para que aprendan a ser personas.
Los hombres hoy en día están llenos de trancas e indesiciones, y no es nuestro deber repararlos, esa es tarea de ellos, es lo que deben pasar para poder crecer. Y si nosotras seguimos metiendo la cuchara ellos serán eternamente unos ineficaces, cegados para tomar decisiones correctas.
Consideré que era una buena frase, y comprendí que es por eso que las mujeres deben alejarse de los “hombres cacho”, porque deben vivir solos aquella transición para ser hombres encaminados.
Hoy me mantengo en eso, trabajando en mí camino, y ya no hay más de prestar materiales para otros, porque sólo se logra entorpecer la vía a la meta de ambos.
Dejar de Vivir en pecado, dejar que las personas encuentren su camino, y que te permitan vivir libre el tuyo, y ya se sabe, cuando haya alguien que vaya construyendosu camino paralelo al tuyo, sabrás que ese, ESE si es la persona adecuada.
