YA NO SE APETECEN LOS INTERESANTES

Lo que he intentado toda mi vida, de dar con la respuesta indicada, con la palabra certera y con la imagen más nítida que me pueda entregar estos años de vida donde explique fácilmente lo que son y que quieren los hombres.
Y concluí tras experimentos antiguos que la mejor forma de aclarar la película es definiendo a sus principales protagonistas, es por eso que me decidí a manejar en reversa y en vez de dedicarme a examinarlos a ellos, para poder entenderlos, descubrí que es más “fácil” decodificar a las mujeres para así llegar al pasadizo secreto que son los hombres, tema que asumo es de nunca acabar, que la verdad no está en mis dedos, y que este tema no puede estar mas trillado.
Más aun, no desisto de esta parafernalia, porque descubriendo lo que somos nosotras (y tómese este verbo como destapar) he indagado y encontrado, a veces más de lo que yo misma he creído saber por ciencia propia, y doy cuenta que los roles están bastante parejos y muchas culpas también la tenemos nosotras, por más que maquillemos la historia de diferente formas. Por esto he tratado de ser lo más neutra posible y parcial, aunque verán que no es fácil cuando tu jurado esta dentro de tu cuerpo.
Y todo se trata de eso, de no entendernos, que el no saber realmente lo que quiere el otro territorio nos provoca limitaciones y obstáculos, vamos creando de a poco fronteras que después nos resulta imposible derribarlas (el costo de aduana puede ser más elevado de lo que imaginábamos).
Y así nos alejamos y creamos idiomas diferentes y costumbres incompatibles, tratos de extranjeros que nos resultan desconocidos y no podemos imaginarnos adaptándonos a aquella “nueva idiosincrasia” cuando lo único que queremos es ser cosmopolitas para poder viajar, descubrir y disfrutar el mundo a nuestras anchas.
Pero como ven a veces el caso parece otro.
Nos escondemos, nos reducimos, bajamos los niveles de ciertas características y aumentamos otras dependiendo del escenario al que nos enfrentamos, porque queremos calzar, queremos lograr que todo se una y entendamos por una vez el puzzle……….pero siempre quedara una pieza fuera.
Y como no entendemos, buscamos como crear el lazo perfecto, el lenguaje que creemos pertinente para la otra persona, el lenguaje que nos permitirá su acceso y su entendimiento.
Y es así aparece entonces lo que llamamos “hacerse el o la interesante” y mientras más pienso en eso, menos me sirve, menos logro comprender como realmente tantos años TODOS caímos en eso, como todos muchas veces creamos una mentira de nosotros mismos.
Porque en este juego las cosas pierden su credibilidad, no tienen bases y algún día se derrumbaran y aparecerá la verdad, porque las emociones no se pueden disfrazar toda la vida.
Y veras como el atractivo nace de la naturalidad y de darnos cuenta de lo que en verdad es la otra persona, sin lenguajes extraños, posiciones incomodas, ni pensamientos libreteados.
Porque a mi no me interesa como se comporta con los amigos, ni que tan malo es con ellos, ni quien la lleva o la trae, ni cuantos garabatos puede decir por segundo, ni si tiene un plan de vida de multimillonario, cuantos copetes se puede tomar en 3 minutos, ni cuantas cajetillas de cigarros se compra en una noche.
Nada de eso me interesa, menos aun pensamientos prestados, (frases u oraciones varias)
Y obviamente ideas robadas.
Me interesa que cuando me hable me diga las cosas que realmente siente, las cosas que realmente piensa, las ideas tontas o complejas que se le han ocurrido últimamente
Y principalmente que si siente ganas de hacer algo lo haga, porque la consecuencia se ven en el camino no en el futuro.
Los estándares fijados por cada tribu de “no hacer esto” y de “actuar de tal manera porque pueden pensar que tu eres tanto” perdone que les diga VALE CALLAMPA
Porque si quieren mi opinión cuando uno hace algo (que realmente hace rato tiene ganas de hacer y sientes que es lo correcto o lo necesario para algo) es un acto más bien HEROICO que una estupidez como después te vendrán a condenar.
Y si el receptor de tu acto te juzga o saca conclusiones más bien negativas o carboneras les comento que a mi parecer en casos como esos la persona que emite aquellos veredictos, con cada palabra salida de su boca se le va haciendo mas pequeño su cerebro.
Y no quiero parecer ofensiva, aunque puede que se me lean así, pero realmente me interesa aclarar que si solo dejáramos de lado los miedos, los que dirán, las molestias de los amigos, las vergüenzas y los propios tapujos, podríamos todos hablar el mismo lenguaje y por fin llegar a la “gran meta gran” de ENTENDERNOS.
Porque a mi no me interesa que vengan con una historia de aventuras a lo james bond para sorprenderme, se honesto conmigo y mírame a los ojos cuando lo hagas, y créeme que me sentiré plenamente sorprendida
Prefiero tu historia de que te quedaste mirando por la ventana o guitarreando sólo en tu cuarto antes que algo extraordinario que muchas veces tiene más cosecha de quien la emite que verdadera tierra labrada.
Hombres y mujeres cometemos el mismo error, aquí no va dirigido a ningún género en especial, es por eso que sólo en mutuo acuerdo lograríamos la verdad absoluta que todos estamos hasta el día de hoy buscando. Evitemos de una vez todas el : “¡¡¡ES QUE NO LOS (AS) ENTIENDO!!!!”
